{"id":418,"date":"2021-06-23T16:59:27","date_gmt":"2021-06-23T14:59:27","guid":{"rendered":"http:\/\/gibaltar.cat\/?page_id=418"},"modified":"2022-08-20T08:53:48","modified_gmt":"2022-08-20T06:53:48","slug":"capitol-5","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-5\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtol 5"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cap\u00edtulo quinto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abertura de ataques. Fuego continuo de la plaza. Disparan los sitiadores contra la Torre Redonda, Redondela, l\u00ednea de comunicaci\u00f3n y baluartes.<\/p>\n\n\n\n<p>Manda el pr\u00edncipe ahorcar a una esp\u00eda. Ac\u00e9rcasenos nuestro contrario, continuando su fuego de su artiller\u00eda y bombas igualmente, a que corresponden los sitiados con todo fervor. Fatal muerte del conde de Valldesoto, con otros susessos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Primo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Abertura de ataques. Fuego continuo de la plaza<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Zanxada esta resoluci\u00f3n por los contrarios mand\u00e1ronse gastadores la noche del d\u00eda 22 para la abertura de los ataques, que comenzaron sin m\u00e1s oposici\u00f3n que la que les pudo hazer nuestra artiller\u00eda, porque como nos faltavan cavallos en la plaza, no pudimos disputarles el terreno como se hubiera hecho en otra suposici\u00f3n, bien que con el grande fuego que les haz\u00edamos para retardar el adelantamiento de sus l\u00edneas suplimos en buena parte aquella falta de calidad, que no pudieron plantar su primera bater\u00eda hasta el d\u00eda 25 en que con el porfiado tess\u00f3n de adelantar sus progressos lograron formarla como deseavan a media hora de la ciudad a la izquierda de su poniente con los ca\u00f1ones, que en ella pusieron de primera frente a fin de desalojarnos de la Redondela y cortina a cuya ruina y de la Torre Redonda dirigieron todo el fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>Este d\u00eda una y otra parte se principi\u00f3 con todo vigor el disparo los enemigos para avanzar, y los sitiados para defender, unos para redimir lo que por su notable omissi\u00f3n av\u00edan malogrado, otros para mantener lo que tanto les hav\u00eda de utilisar, unos para ganar lo perdido y otros para no perder lo ganado, cada qual se esmerava por su parte con aquel ardimiento que infunde el punto y estimaci\u00f3n entre los militares. En la plaza todo eran prevenciones para la defensa, en el campo [to]do eran disposiciones para la expugnaci\u00f3n. En la plaza quien mandava era un pr\u00edncipe Darmstad, cuyo valeroso esp\u00edritu no s\u00e9 si fu\u00e9 parto de Alexandro, u del C\u00e9sar. En el campo quien dirig\u00eda como a primer gefe era un espa\u00f1ol cuya experiencia di\u00f3 bien que entender en otro tiempo a su contrario en la guerra de Catalu\u00f1a: el de Darmstad por la alteza de su sangre y soberana grandeza de su valor av\u00eda echo empe\u00f1o de darle a conozer a su enemigo lo ardiente de su espada y lo animoso de su intrepidez, el espa\u00f1ol por la honrra de su naci\u00f3n acostumbrada a conquistar mundos y por la consumada perc\u00eda de su talento av\u00eda echo empe\u00f1o de acreditar nuevamente la antigua confianza que los pr\u00edncipes de Espa\u00f1a av\u00edan hecho de su obrar. Uno y otro hizieron quanto cupo para salir con su demanda, bien que la porfiada resistencia del primero merezi\u00f3 a esfuerzos de una inimitable constancia salir por \u00faltimo con la suya.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Secundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Disparan los sitiadores contra la Redondela y Torre Redonda. Pega fuego a una galeota nuestra. Manda el pr\u00edncipe ahorcar a una esp\u00eda y da cuenta de la novedad del sitio a su magestad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Prosigui\u00f3 el enemigo al 26, 27 y 28 su disparo contra la Torre Redonda, cubo o pastel cavado para hazer brecha echando bombas a la monta\u00f1a, y a la media noche de este \u00faltimo d\u00eda un burlote suyo favorezido de la obscuridad pudo entrar dentro del Muelle Viejo, que pegando fuego a una galeota que all\u00ed ten\u00edamos con porci\u00f3n de bombas y otros pertrechos, la bol\u00f3 sin poderlo remediar, bien que di\u00f3 tiempo para salvarse la gente que exist\u00eda en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Ansioso el pr\u00edncipe de dar parte a su magestad del estado con que se hallava la plaza, despach\u00f3 en posta a Mag\u00edn Vidal a Lisboa con pliegos, en que le dava cuenta de aquella novedad a fin que con esta noticia tubiera a bien de remitir los socorros convenientes a su manutenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Vigilava continuamente el pr\u00edncipe comandante al logro de poner la plaza en una vigorosa defensa, y no menos en la averiguaci\u00f3n y descubrimiento de una conspiraci\u00f3n que seg\u00fan indicios y evidentes circunstancias se tramava dentro de la ciudad, y permitiendo la Divina Providencia que por raros caminos le viniese a las manos una famosa esp\u00eda llamada Bauptista Massolet, que era el conductor de las cartas que diferentes personas escriv\u00edan al campo vali\u00e9ndose para executarlo (como \u00e9l mismo confess\u00f3) de la obscuridad de la noche por medio de un barquillo, que enviavan los de afuera abrigados de la buena ocasi\u00f3n, que les subministrava lo dilatado de la muralla por donde las descolgava a su salvo y reciv\u00eda las respuestas, fue ahorcada [sic] este miserable fuera la puerta principal de la ciudad por orden del pr\u00edncipe a la vista de los enemigos, que de su campo miravan la execuci\u00f3n de la sentencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Experimentose en lo susessivo con este escarmiento tal quietud en la plaza y seguridad en las operaciones de su defensa, que ass\u00ed como antes no davan passo los sitiados ni establez\u00edan disposici\u00f3n alguna, que no la supiese el enemigo por este medio, se le frustraron las noticias en lo por venir de todo de tal manera que seg\u00fan la deposici\u00f3n de un desertor que nos vino, at\u00f3nito aquel de lo que le estava suzediendo hazia quantas diligencias cab\u00edan en lo possible para adquirir la causa de faltarle las correspondencias, que lograva antes todas las noches por la direcci\u00f3n de aquella esp\u00eda, lo que consigui\u00f3 en pocos dias por un soldado que de la plaza desert\u00f3 a su campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Qui\u00e9n duda que a no aver descubierto yo este urdimiento se hubiera visto la plaza forzada tal vez a ceder a la fuerza del enemigo, porque como este hombre no cessava en comunicar las prevenciones y descuydos (en que no pocas vezes falta el m\u00e1s perspicaz cuydado), era muy contingente que le subministrar\u00eda al enemigo medio proporcionado para entrar furtivamente en la ciudad hasta hazerse due\u00f1o de ella ayudado de los suyos, como suzedi\u00f3 no pocas vezes en semejantes ocasiones a m\u00e1s que de un hombre que por cinco a\u00f1os continuos estipendiado de la Francia se av\u00eda exerzitado en tales empleos no era dif\u00edzil persuadirse que hubiere con su astuta y ma\u00f1osa pr\u00e1ctica logrado por \u00faltimo el designio de su da\u00f1ada intenci\u00f3n, que descubri\u00f3 bastantemente al pr\u00edncipe comandante, y en su deposici\u00f3n, en que declar\u00f3 los sugetos que en el presidio concurr\u00edan en la conspiraci\u00f3n de la plaza, con que pudimos observar los passos de aquellos con todo desvelo, de calidad que por el grande que se tuvo se logr\u00f3 la seguridad de la plaza justiciando el caudillo de tan alta traici\u00f3n como se dir\u00e1 en su lugar.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Tercio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ac\u00e9rcase con dos ramales nuestro contrario siendo continuo el disparo de su artiller\u00eda y morteros contra la Redondela de la l\u00ednea de comunicaci\u00f3n, baluartes y Torre Redonda, y igual el de sitiados a su[s] ataques. Muerte fatal del conde de Valldesoto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Continuava el enemigo en acerc\u00e1rsenos con los dos ramales que para esto hav\u00eda formado de calidad que al 21 de otubre ya nos tirava con 26 piezas para hazer brecha, como lo logr\u00f3 tanto en la Redondela y Torre Redonda como en la l\u00ednea de comunicaci\u00f3n, cortina y baluartes, cuyos flancos porque le serv\u00edan de notable embarazo, procur\u00f3 desmoronar de todo punto en cuyo intermedio perdimos el lugar teniente de la artiller\u00eda, un capit\u00e1n y otro del manexo de ella, muriendo los tres de una misma bala, que quit\u00f3 un brazo al primero y hiri\u00f3 mortalmente a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Correspondia la plaza al disparo de su contrario con igualdad si no exced\u00eda, dirigendo todo el fuego a sus aproches a fin de desmontarle los ca\u00f1ones como se logr\u00f3 repetidas vezes la pericia de nuestros artilleros, que vigilantes y continuos en la asistencia de su exercicio ivan a porf\u00eda para no malograr la munici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las bombas de una y otra parte inquietavan igualmente a los sitiados y sitiadores. Dispar\u00e1vase de la plaza con siete grandes morteros tan acertadamente, que rara vez perdieron tiro los ingleses, que siempre los manexaron.<\/p>\n\n\n\n<p>El enemigo las echava tambi\u00e9n a proporci\u00f3n sobre la plaza, ya para inquietar a nuestros trabaxadores, que incessantemente ivan limpiando el fosso de la ruina, que el ca\u00f1\u00f3n enemigo haz\u00eda en nuestros reparos, ya tirando a desaloxar de sus quarteles a la guarnizi\u00f3n, que estava descansando. Y una bala que dispar\u00f3 de sus bater\u00edas di\u00f3 la muerte repentinamente al coronel Foxs en el Basti\u00f3n de San Pablo, quit\u00e1ndole la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta mutua oposici\u00f3n que de ambas partes se experimentava passaron unos y otros des del d\u00eda 21 otubre hasta el d\u00eda nueve de noviembre, en cuyo espacio intermedio suzedi\u00f3 la fatal p\u00e9rdida del conde Valldesoto, sugeto harto conozido en Espa\u00f1a por lo raro y singular de su m\u00e9rito y virtud. Fue el caso que estando en compa\u00f1\u00eda con el pr\u00edncipe en uno de los dos baluartes que resguardan la cortina o muralla de la plaza por la parte que mira a tierra, haziendo alarde cada qual (como lo ten\u00edan de costumbre) de su habilidad en el arte de punter\u00eda de que se preciavan los dos, un balazo enemigo, que desmoron\u00f3 por suerte una tronera, endi\u00f3 con tanta violencia en la pared opuesta que de[s]quaxando una grande piedra de su asiento, la estrell\u00f3 en el espinazo del de Valldesoto no sin grave dolor de los circunsantes, a vista de tan desastrado acaso a que sobrevivi\u00f3 algunos d\u00edas, y pudo disponerse para la muerte.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><a href=\"http:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-4\/\">&lt; Cap\u00edtol 4<\/a> \/ <a href=\"http:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-6\/\">Cap\u00edtol 6 &gt;<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo quinto Abertura de ataques. 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