{"id":445,"date":"2021-06-23T17:50:59","date_gmt":"2021-06-23T15:50:59","guid":{"rendered":"http:\/\/gibaltar.cat\/?page_id=445"},"modified":"2021-06-23T19:02:22","modified_gmt":"2021-06-23T17:02:22","slug":"capitol-18","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-18\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtol 18"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cap\u00edtulo 18<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ntranos un enviado del alcayde Al\u00ed y provisiones de boca. Desmuntan nuestros ca\u00f1ones los morteros de su contrario, que cubre sus obras con cestones.<\/p>\n\n\n\n<p>Atienden los sitiadores al ensanche de sus ataques, y los sitiados al remplazo de sus defensas. El vehemente fuego de nuestras bater\u00edas destruye los cestones de la primera l\u00ednea del enemigo, que se adelante [sic] algo en la noche con la zapa.<\/p>\n\n\n\n<p>No consigue el enemigo adelantar sus trabaxos con mucha aplicaci\u00f3n y desvelo por opon\u00e9rsele nuestro ca\u00f1\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Diose principio en la plaza a la f\u00e1brica de una real bater\u00eda, que ide\u00f3 el pr\u00edncipe trabaxando el enemigo una l\u00ednea para subir a la monta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>1\u00ba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00c9ntranos un enviado del alcayde Al\u00ed y provisiones de boca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De T\u00e1nger se nos restituyeron el d\u00eda 16 los dos nav\u00edos ingleses, que all\u00ed se av\u00edan enviado con buena cantidad de provisiones de boca para nuestra manutenci\u00f3n. Vino en ellos un enviado del alcayde Al\u00ed general de las costas de Berber\u00eda por el rey de Mequinez a fin de hazer ciertas proposiciones al de Darmestad de parte de su pr\u00edncipe.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva bater\u00eda fu\u00e9 el blanco de los tiros de la del enemigo. Este d\u00eda observose que el ca\u00f1\u00f3n del muelle y basti\u00f3n de San Pablo av\u00edan desmontado los morteros con que disparavan piedras los sitiadores a la contraescarpa y pastel o Redondela, lo que se crey\u00f3 despu\u00e9s con m\u00e1s certeza por no dispararles el enemigo en adelante como lo av\u00edan acostumbrado hasta all\u00ed. Su cuydado fu\u00e9 el d\u00eda 17 en adelantar los trabaxos de su primera l\u00ednea fixando para ello cantidad de cestones a fin de cubrirse enteramente de nuestra mamposter\u00eda, que para preservar a los que trabaxavan dentro la plaza en acentar y dar la \u00faltima mano en la peque\u00f1a bater\u00eda de las 3 piezas, que se dixo arriba, se esmer\u00f3 este d\u00eda en descargar sobre su contrario, con todo el furor y violencia, acierto y da\u00f1o de aquel.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>2\u00ba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Atienden los sitiadores al ensanche de sus ataques, y los sitiados al remplazo de sus defensas. El vehemente fuego de nuestras bater\u00edas destruye los cestones de la primera l\u00ednea del enemigo, que se adelanta en la noche algo con la zapa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fue poco lo que al 18 se trabax\u00f3 por ambas partes: el ensanche de sus ataques fu\u00e9 el \u00fanico desvelo a que atendieron los sitiadores, y el remplazo de las obras de defensa era la \u00fanica ocupaci\u00f3n en que se emplearon los de la plaza, mir\u00e1ndose igual el fuego, bien que no al 18 en que comenzaron los sitiados a avivarle contra su enemigo con el ca\u00f1\u00f3n des de la nueva bater\u00eda el da\u00f1o que se le amenazava, arrancando y despedazando por primera entrada la mayor parte de los cestones de la primera l\u00ednea, que le serv\u00edan de reparo, de calidad que no pudo persistir m\u00e1s en aquel puesto, quedando muerto de un ca\u00f1onazo entre otros en aquel sitio el sargento mayor Rosca, que lo era de napolitanos en aquella ocasi\u00f3n por el seren\u00edssimo de Anjou.<\/p>\n\n\n\n<p>No hizo el contrario movimiento alguno por la noche, solo procur\u00f3 vali\u00e9ndose de la obscuridad restituir su primera l\u00ednea a su primitivo estado con los reparos y defensas que le prescriv\u00eda el ardid y regla militar.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>3\u00ba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>No consigue el enemigo adelantar sus trabaxos con mucha aplicaci\u00f3n y desvelo por opon\u00e9rsele nuestro ca\u00f1\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pasosse el d\u00eda 20 por el enemigo con restablezer de los passados da\u00f1os la trinchera, aunque en balde porque como continuava el fuego de nuestra bater\u00eda prosegu\u00eda igualmente el da\u00f1o que reciv\u00eda en sus aproches, y ass\u00ed se vi\u00f3 forzado a desmantelar de d\u00eda aquella l\u00ednea por no exponer su gente sin fruto al fuego le haz\u00edan incessantemente los sitiados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la tarde nos dispar\u00f3 algunas bombas, una de las quales cayendo sobre 150 granadas que ten\u00edamos prevenidas cerca de la Redondela, reventaron sin da\u00f1o de los que estavan cerca.<\/p>\n\n\n\n<p>Aportaron este d\u00eda a nuestro muelle cinco nav\u00edos olandeses que ven\u00edan de G\u00e9nova en donde hizieron tiempo para esperarle favorable a fin de continuar para sus puertos la derrota que se av\u00edan propuesto.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>4<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Diose principio en la plaza a la f\u00e1brica de una real bater\u00eda que ide\u00f3 el pr\u00edncipe, trabaxando el enemigo una l\u00ednea para subirse a la monta\u00f1a.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La inoportuna aplicaci\u00f3n que se desvelava en la plaza su primer gefe en retardar las operaciones del enemigo, le motiv\u00f3 al 21 a congregar todos sus cabos para darles parte del nuevo designio que ten\u00eda en construir una nueva bater\u00eda real, que tomara todo el lienzo de la cortina de San Bernardo, revisti\u00e9ndola por entero de gruesa y buena artiller\u00eda a fin de desaloxar totalmente a los sitiadores de las dos primeras l\u00edneas que ocupavan, y destruir igualmente la mayor de sus bater\u00edas, y aunque en esto pod\u00edan ocurrir algunas dificultades por ser muy estrecho el terrapleno que le correspond\u00eda a la cortina, se venzieron con todo, alzando el terreno, como se hizo, que le serv\u00eda de plaza de armas por la parte interior de la ciudad, y luego derribando algunas casas arruynadas y\u00e1 del ca\u00f1\u00f3n enemigo, que pod\u00edan impedirlo. Mand\u00f3 formar otra nueva y anchorosa plaza para jugar con mayor desembarazo en caso que importara nuestras milicias, y como la cortedad de medios era la mayor r\u00e9mora que pod\u00eda discurrirse para emprenderlo, insinu\u00f3 el pr\u00edncipe con sus prudentes razones que no era bien que se dexara de la mano por el inter\u00e9s obra de tanta consequencia, y ass\u00ed siguiendo a porf\u00eda con el exemplo que les dava su comandante, se declararon todos los cabos movidos de lo glorioso del echo, protestando no descansar\u00edan un punto hasta haver concluido lo que se les av\u00eda insinuado tan importante al resguardo de la plaza. En efecto se di\u00f3 principio sin m\u00e1s dilaci\u00f3n a aquella empresa, motivando a todos sin distinci\u00f3n el ejemplo que notaron en el pr\u00edncipe quando con la zapa en la mano se vi\u00f3 cumplir con la obligaci\u00f3n de simple gastador, con que aquel mismo d\u00eda se vi\u00f3 ya algo adelantada la empresa de aquel proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo el enemigo por su parte traz\u00f3 una nueva derrota para lograr la eminencia del monte, formando tras de la Redondela otra l\u00ednea para subir a la primera brecha, que en aquella altura ten\u00eda abierto, cubri\u00e9ndose para esto con algunos cestones a fin de resguardar su gente de nuestro fuego. Fu\u00e9ronse oy los nav\u00edos olandeses que av\u00edan entrado, y con ellos dos expressos uno a Londres y otro a Lisboa.<\/p>\n\n\n\n<p>Quareinta fueron las bombas que dispar\u00f3 nuestro contrario, parte sobre la Redondela y las dem\u00e1s sobre la contraescarpa.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-17\">&lt; Cap\u00edtol 17<\/a> \/ <a href=\"https:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-19\">Cap\u00edtol 19 ><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 18 \u00c9ntranos un enviado del alcayde Al\u00ed y provisiones de boca. Desmuntan nuestros ca\u00f1ones los morteros de su contrario, que cubre sus obras con cestones. Atienden los sitiadores al ensanche de sus ataques, y los sitiados al remplazo de sus defensas. 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