{"id":537,"date":"2021-06-28T14:48:16","date_gmt":"2021-06-28T12:48:16","guid":{"rendered":"http:\/\/gibaltar.cat\/?page_id=537"},"modified":"2022-09-08T15:34:56","modified_gmt":"2022-09-08T13:34:56","slug":"capitol-37","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-37\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtol 37"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cap\u00edtulo 37<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>P\u00eddele por tercera vez milord al Velasco la entrega de la plaza a que conviniendo dispone las capitulaciones, envi\u00e1ndose reenes por una y otra parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Cessa el disparo del ca\u00f1\u00f3n. Toman posessi\u00f3n ingleses del baluarte del Portal del \u00c1ngel. Rem\u00edtense los tratados al campo. Commoci\u00f3n en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Presta la devida obediencia al rey nuestro se\u00f1or la ciudad y plaza de Gerona. Capitulaciones de la de Barcelona. Mu\u00e9vese un terrible urac\u00e1n en el mar y tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Capitulaciones que fueron otorgadas a la ciudad de Gerona. Evacuaci\u00f3n de la ciudad de Barcelona. Emb\u00e1rcase el Velasco con su gente. Alborozo en la plaza y Principado. Aclama la ciudad de Tarragona el real nombre del rey nuestro se\u00f1or con otros susessos.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>1\u00ba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>P\u00eddele por tercera vez milord al Velasco la entrega de la plaza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Repite por tercera vez milord Peterboroug la instancia al comandante solizit\u00e1ndole con toda resoluci\u00f3n la entrega de la plaza por medio de un trompeta que le env\u00edo, advirti\u00e9ndole en la carta que le escrivi\u00f3 el que si dentro del t\u00e9rmino de cinco horas no lo executava se entrar\u00eda con todo el rigor que permite la guerra en ocasiones semexantes, pues ya no era valor el resistirse teniendo una brecha tan dilatada y capaz para el assalto. Y conviniendo entonces el Velasco a la demanda de milord, le respondi\u00f3 muy cortesano que necessitava de m\u00e1s tiempo que el que se le prefixava para disponer los cap\u00edtulos, assegur\u00e1ndole que luego, y sin perder tiempo, se aplicar\u00eda a ello. Y para m\u00e1s abreviar la conclusi\u00f3n de ellos, participar\u00eda al mismo tiempo su resoluci\u00f3n a los comunes de ciudad y Deputaci\u00f3n, para que le enviasen en escrito las peticiones que tocante sus fueros y previlegios dev\u00eda juntar con las que dev\u00eda pedir por parte de su soberano, empe\u00f1\u00e1ndole su palabra que uno y otro se le remitir\u00eda al campo, expedido y firmado sin retardo, para que conform\u00e1ndose con el contenido, se pudiesen enviar reenes des de luego por una y otra parte, y subsiguientemente entrasen en posessi\u00f3n sus tropas de la puerta y baluarte del \u00c1ngel.<\/p>\n\n\n\n<p>Di\u00f3 cuenta el virrey a los comunes de esta novedad y de su resoluci\u00f3n de capitular la plaza, previni\u00e9ndoles en el papel, que a este fin les escrivi\u00f3, pusiesen en otro sin retardo sus peticiones a efecto de poderlo continuar en los pactos de la entrega en que se dedicava para remitirlos a milord con toda presteza. Execut\u00e1ronlo con toda puntualidad los comunes, y passando a la morada del comandante le entregaron el papel que de ellos solizitava, y compreend\u00eda lo que por parte de ellos se deseava.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante la respuesta del Velasco, que divulgada en el campo movi\u00f3 a un especial regosijo sin distinci\u00f3n a todos, prosiguieron nuestros botafuegos el disparo con igual furor que en los d\u00edas passados, causando algunas ruinas las balas y bombas que arrojavan en los edificios de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluidos los pactos por parte del comandante el 4, les remiti\u00f3 en toda forma a milord, por medio de un trompeta, que apenas lleg\u00f3 a nuestro campo los puso en manos de su excelencia, passolos el ingl\u00e9s en las reales de su magestad para que interess\u00e1ndose en las peticiones del Velasco y comunes, resolviese sobre ellas lo que m\u00e1s fuese de su real agrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Envi\u00e1ronse los reenes por una y otra parte, passando consiguientemente del campo a la ciudad el brigadier Stanhope, al mismo tiempo que nos vino el marqu\u00e9s de Risbovis.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>2\u00ba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cessa el disparo del ca\u00f1\u00f3n. Toman posessi\u00f3n ingleses del baluarte y Portal del \u00c1ngel. Rem\u00edtense los tratados al campo. Commoci\u00f3n en la ciudad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Par\u00f3 el disparo de nuestro ca\u00f1\u00f3n y morteros, y igualmente el de la plaza, pues era justo el descanso de aquellos bronzes tan fatigados de arrojar bombas y balas durante la expugnaci\u00f3n de la plaza.<\/p>\n\n\n\n<p>En execuci\u00f3n de lo acordado entre ambas partes, tomaron posessi\u00f3n las tropas inglesas del portal y basti\u00f3n del \u00c1ngel, sin el menor embarazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que va del cinco al 14 fu\u00e9 el tiempo que se consumi\u00f3 en concluir totalmente los tratados. Celebrose este susesso en el campo y Principado con el alborozo correspondiente a igual felizidad, acompa\u00f1\u00e1ndonos al gozo de ella los moradores de la ciudad, que inpazientes esperavan la dicha de verse restablezidos en el dominio de su verdadero rey y leg\u00edtimo soberano, que logrando entonces el passo de la puerta de la ciudad, ven\u00edan a nuestro campo para verle y besar su real mano en continuo concurso y aclamaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hall\u00e1ndose las cosas en este estado suzedi\u00f3 una commoci\u00f3n tan impenzada y repentina en la ciudad, que nos puso en el justo cuydado de una fatal e irreparable desgracia. Fu\u00e9 el caso que aviendo el lugar teniente y comandante de la plaza don Francisco de Velasco puesto durante el sitio en las Atarazanas, y despu\u00e9s de algunos d\u00edas en la Torre del Escorxador junto al Pla d&#8217;en Llu\u00ed, los prisioneros que tiempo av\u00eda se hallavan detenidos por afectos a la august\u00edssima casa en la real c\u00e1rcel, divididos en diferentes apartamentos de la misma torre, dispuso en la puerta principal una fuerte guardia con un alf\u00e9rez por cabo del regimiento que ten\u00eda su quartel baxo ella, con positiva orden de no perder de vista los sugetos de m\u00e1s distinci\u00f3n y car\u00e1cter. Rezelando pero sus parientes que antes de entregar la plaza el Velasco intentara alg\u00fan rigor o violencia contra aquellos sin entenderlo el pueblo u bien llev\u00e1rselos a tiempo de evacuar la ciudad para executar con ellos alguna impiedad, procuraron con toda cautela introduzirles armas y municiones a aquellos encarcelados, para poderse defender, llegando el uno u otro de los dos casos, que tem\u00edan con bastante fundamento. Lograron la introducci\u00f3n que deseavan sin que la guardia lo entendiere, a tiempo que otros descubr\u00edan el texado de la torre a efepto de sacar por aquella eminencia a los que estavan inmediatos a \u00e9l, pero como esta diligencia fuese executada no con la precauci\u00f3n y cuydado que requer\u00eda materia de tanto empe\u00f1o, y ass\u00ed descubiertos estos por algunos anjo\u00ednos, que al instante dieron parte del susesso al alf\u00e9rez de la guardia, pass\u00f3 este luego col\u00e9rico y irritado a tratar mal con palabras injuriosas al carcelero, atribuy\u00e9ndole la culpa de aquel echo, hazi\u00e9ndole amenazas de un severo castigo. Rezentido el carcelero de la injuria que le hizo aquel oficial y del descoco que tuvo, a impulsos de su honor se abraz\u00f3 con el alf\u00e9rez con tanto br\u00edo, que tom\u00e1ndole una de las dos pistolas que llevava se la apunt\u00f3, y permitiendo Dios que ardiese el fog\u00f3n y no saliese el tiro de esta y de la otra, que igualmente le dispar\u00f3, prosiguieron la ofensa agarrados con toda la fuerza de sus brazos. Llegaron en medio de la pendencia los prisioneros de m\u00e1s distinci\u00f3n para apaziguarles, como lo consiguieron, y que el alf\u00e9rez les diese palabra de no dar cuenta del susesso, pero teniendo poca fe\u00e9 el carcelero en el alf\u00e9rez y viendo que este subsiguientemente despachava un soldado con el arma al ombro, procur\u00f3 detenerle a todo tranze. Alvorotose la guardia y igualmente los prisioneros y gente de aquella parte de Ribera, que pensando quer\u00edan justiciar de orden del Velasco a algunos de aquellos pobres encarcelados, tomando sus armas acudieron a aquel puesto para impedirlo tocando al mismo tiempo la campana de Santa Marta a rebato. Y despu\u00e9s de una buena pelea que tuvieron estos con la guardia y soldados de su regimiento, que ten\u00eda el quartel en la misma torre, rindiendo las armas a aquellos naturales, pusieron en libertad a los prisioneros, que llegavan a unos 200 poco m\u00e1s. Junt\u00e1ronseles a aquella gente todos los dem\u00e1s de armas de la Ribera, y passando un\u00e1nimes a la real c\u00e1rcel y a las del Palacio Episcopal y Torre de las Pulgas (junto a las Atarazanas) despu\u00e9s de aver echado por tierra las puertas sacaron todos los presos que av\u00eda enzerrados en ellas, aclamando a una voz \u201cViva Carlos 3\u00ba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aument\u00f3 esta turbaci\u00f3n el descoco y atrevimiento de un soldado contra un paisano, que cal\u00e1ndole la bayoneta solo con el motivo de llevar cintas amarillas en el sombrero, acudi\u00f3 al mismo instante la gente armada de aquellas vezindades, que dispar\u00e1ndose muchos tiros entre ellos, tocaron a rebato las campanas de la iglesia de Santa Mar\u00eda del Mar, y de otras, que se hallavan en aquella parte, difundi\u00e9ndose las vozes y griter\u00eda por el Borne y calles de su vezindad, de \u201cViva Carlos 3\u00ba, acudan todos en el Borne y plaza de Palacio con las armas\u201d (como lo executaron sin retardo), que tomando las bocascalles y esquinas despu\u00e9s de averse fortificados en ellas no era practicable romper ni passar por las que defend\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Apoder\u00e1ronse del Palacio de los Virreyes y Casa del General, y unida esta gente con la de la Ribera invistieron a un tiempo los baluartes de Levante y San Ramon donde estava refugiada toda la infanter\u00eda de la plaza y cavaller\u00eda desmontada, y assimismo la Puerta del Mar en cuyo parage av\u00eda una porci\u00f3n de cavaller\u00eda. Execut\u00e1ronlo con tal furor y animosidad que despu\u00e9s de una buena resistencia, les fu\u00e9 preciso a los soldados ceder al grande y continuado fuego que les haz\u00edan los paisanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Rendidos, que los tuvieron, les llevaron a Santa Mar\u00eda del Mar sin hazerles ning\u00fan da\u00f1o, y despu\u00e9s de haverles puesto una fuerte guardia, montando sus cavallos los paisanos recorrieron la ciudad con continua griter\u00eda de \u201cViva Carlos 3\u00ba nuestro rey y soberano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ingleses, que ocupavan el baluarte y Portal del \u00c1ngel, y los que entraron por la brecha en medio de aquella commoci\u00f3n se apoderaron de las dem\u00e1s puertas de la ciudad motivados de aquella confusi\u00f3n, aument\u00e1ndoseles m\u00e1s por no saber su origen ni entender la lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>En las casas de los comunes de ciudad y Deputaci\u00f3n se juntaron los que compon\u00edan sus consistorios aturdidos, y at\u00f3nitos de tama\u00f1a turbaci\u00f3n de pueblo, que tanto cuerpo av\u00eda tomado, y aunque dieron quantas providencias les prescriv\u00eda la ocasi\u00f3n, vali\u00e9ndose de la nobleza y personas de s\u00e9quito y representaci\u00f3n, ninguna diligencia fu\u00e9 eficaz para aquietarle, de calidad que hall\u00e1ndose don Francisco de Velasco encerrado en el convento de las religiosas benedictinas de San Pedro de las Puellas, se atrevieron assaltar aquel sagrado, forsejando las puertas y quanto pod\u00eda fazilitarles la entrada para encontrarle. Pero se tuvo la dicha de que un sacerdote movido de piedad le salvase la vida al marqu\u00e9s, su hijo y comitiva franque\u00e1ndoles passo por un jard\u00edn que les encamin\u00f3 a la muralla.<\/p>\n\n\n\n<p>Milord conde de Peterboroug que se hallava en la Puerta del \u00c1ngel noticioso de esta casualidad env\u00edo luego a aquella gente su auditor con un cortesano recado, manifest\u00e1ndoles de su parte la gratitud que les merezer\u00eda el que se retirasen y dexasen passar libremente al virrey con su comitiva y al mismo tiempo le remiti\u00f3 una tropa de soldados para resguardo de su persona y s\u00e9quito, y con estas providencias y disposici\u00f3n se contuvo aquella gente, y pudo lograr el comandante llegar con toda seguridad al Portal del \u00c1ngel, donde esper\u00e1ndole milord, le sac\u00f3 de la ciudad a una casa de campo no muy distante de ella, en que mand\u00f3 ponerle una fuerte guardia de su gente para mayor seguridad de su persona, manteni\u00e9ndose en ella hasta llegar el tiempo de la total evacuaci\u00f3n de la plaza.<\/p>\n\n\n\n<p>Los anjo\u00ednos durante el tiempo de la turbulencia unos se refugiaron en las iglesias y otros se mantuvieron zerrados en sus casas para apartarse del furor de aquella gente, pero no fu\u00e9 bastante esta precauci\u00f3n, porque passando algunos de aquellos a sus casas, las assaltaron con tal impiedad que tomando lo que les parezi\u00f3 a medida de su gusto ultrajaron todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>A don Joseph de Peguera del Gra y a su hijo don Bonaventura se les encarg\u00f3 la diligencia de recoger las armas y cavallos que los vezinos tomaron a las tropas enemigas en la ciudad, ofreziendo por cada fuzil una pataca, y un moderado precio por los cavallos, que alargaron los naturales con tanto gusto, que la mayor parte de ellos no quisieran el dinero que se les dava, tanto eran sus deseos de concurrir en el adelantamiento del servicio y utilidad p\u00fablica en aquella ocasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>3\u00ba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Presta la devida obediencia al rey nuestro se\u00f1or la ciudad y plaza de Gerona. Capitulaciones de la de Barcelona, Mu\u00e9vese un terrible urac\u00e1n en mar y tierra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Llegonos el plausible aviso de hallarse la ciudad de Gerona baxo el justo dominio de las armas de su magestad. Conforme lo expressan las capitulaciones, que fueron acordadas a la ciudad y guarnizi\u00f3n, que sacadas de su original se subseguir\u00e1n despu\u00e9s de las que fueron otorgadas a la capital de Barcelona y a su guarnizi\u00f3n. Con todos los honores militares, que en sustancia vienen descritos aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Av\u00eda de salir la infanter\u00eda por la brecha en forma de batalla con bala en boca y municiones correspondientes a tres tiros por cada soldado.<\/p>\n\n\n\n<p>Acordose que se le entregar\u00eda 16 ca\u00f1ones de diferentes calibres y tres morteros todo de bronze y las municiones necessarias para 25 tiros por cada pieza y mortero.<\/p>\n\n\n\n<p>Conv\u00ednose a que pudiesen salir de la plaza con la guarnizi\u00f3n tres carros cubiertos sin ser reconozidos.<\/p>\n\n\n\n<p>A los comunes de ciudad, Deputaci\u00f3n y brazo militar, se les concedieron los mismos privilegios, prerrogativas, imunidades y libertades que gozavan en tiempo del se\u00f1or rey Carlos Segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00daltimamente fu\u00e9 otorgado a la guarnizi\u00f3n que se le dar\u00eda la escolta necessaria para transitar a la ciudad de Tarragona, y en esta conformidad fueron firmados los cap\u00edtulos por el virrey y milord Peterboroug.<\/p>\n\n\n\n<p>No pudo tener efecto esta disposici\u00f3n respecto al modo de la evacuaci\u00f3n por hallarse la ciudad de Tarragona sitiada por mar y tierra en aquella saz\u00f3n, ni tampoco la que instava el Velasco de passar las tropas a la plaza de Gerona por hallarse ocupada por las armas de su magestad, y ass\u00ed fu\u00e9 acordado que don Francisco de Velasco con su comitiva y amigos se embarcase en la esquadra de nav\u00edos que dev\u00eda passar a Lisboa para la invernada, desembarc\u00e1ndole de passo en el puerto de M\u00e1laga.<\/p>\n\n\n\n<p>Un urac\u00e1n o viento intempestivo, que se movi\u00f3 de improviso en el mar y tierra di\u00f3 bien que temer alg\u00fan infeliz susesso o perdici\u00f3n de los nav\u00edos de la flota que se hallavan a[n]corados frente la ciudad, y no menos en los edificios y casas tan maltratadas de balas y bombas que arrojaron nuestras bater\u00edas durante la expugnaci\u00f3n, y aunque se reduxo la p\u00e9rdida de algunas \u00e1ncoras a tiempo que se echaron a alta mar para su mayor seguridad, no dex\u00f3 de poner a pique aquel fuerte temporal a muchas embarcaciones menores, que se hallavan cargadas de ba\u00fales y equipages de don Francisco de Velasco y de las personas de su comitiva, malbarat\u00e1ndose no poca parte de esto y de la dem\u00e1s ropa que todav\u00eda se hallava en el embarcadero para llevarla a bordo del nav\u00edo que se destin\u00f3 a la persona del virrey.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>4\u00ba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Capitulaciones que fueron concedidas a la ciudad de Gerona. Evacuaci\u00f3n de la ciudad de Barcelona. Emb\u00e1rcase el Velasco. Alborozo en la plaza y Principado. Aclama la ciudad de Tarragona el real nombre del rey nuestro se\u00f1or.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Capitulaciones<\/p>\n\n\n\n<p>En consequencia de lo que vuestra se\u00f1or\u00eda se sirve escrivir a la ciudad de Gerona en orden a que preste la devida obediencia y reconosca por su leg\u00edtimo rey al se\u00f1or don Carlos 3\u00ba, remitimos los jurados a VS con consentimiento con consentimiento del se\u00f1or governador bar\u00f3n de Bech los cap\u00edtulos que por parte de la ciudad y guarnici\u00f3n ha parezido pedirle a vuestra se\u00f1or\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Primo. Que el governador de la plaza, el se\u00f1or general don Domingo Reco, oficiales y soldados, puedan salir de la ciudad con toda su ropa y armas sin alg\u00fan impedimiento, y que se les conceda el tiempo proporcionado para disponer sus cosas y una escolta a efecto de poder passar con seguridad a la plaza de Rosas o de Bellaguardia, pudiendo quedarse los oficiales y soldados que no querr\u00e1n seguir las tropas sin que por ning\u00fan caso sean molestados.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba Que a la ciudad y a sus naturales se les mantengan los privilegios, constituciones, actos de Corte, exempciones y libertades que an gozado en tiempo del se\u00f1or rey Carlos Segundo (que Dios haya).<\/p>\n\n\n\n<p>3\u00ba Que la ciudad goze sus bienes y emolumentos sin perturbaci\u00f3n, ni impedimento alguno, y que sea conservada en toda quietud y sin vexaci\u00f3n ni violencia de las tropas.<\/p>\n\n\n\n<p>4\u00ba Que los soldados, ni otra persona, pueda pedir a la ciudad y sus vezinos alguna composici\u00f3n baxo de ning\u00fan pretexto.<\/p>\n\n\n\n<p>5\u00ba Que no pueda ser castigado ninguno de los vezinos o moradores por delitos cometidos contra su magestad de antes de la entrega de la plaza y hasta el d\u00eda que diere la obediencia la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>6\u00ba Que al com\u00fan y particulares de ella, se les restituya los bienes que tienen fuera ocupados por los ministros de su magestad.<\/p>\n\n\n\n<p>7\u00ba Que sean confirmados los oficiales reales, como son veguer y bayle, sosveguer, sosbayle, juez ordinario y otros, deviendo continuar hasta estar finido el triennio.<\/p>\n\n\n\n<p>8\u00ba Que los franceses, que se hallan connaturalizados en la ciudad, no experimenten ning\u00fan maltrato en sus personas y bienes de los ministros, oficiales y soldados de su magestad.<\/p>\n\n\n\n<p>9\u00ba Que los naturales o vizinos de la ciudad que querr\u00e1n desabilitarla puedan hazerlo en t\u00e9rmino de dos meses, sin que se les haga vexaci\u00f3n en sus bienes, pudi\u00e9ndose llevar los que tienen en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>10\u00ba Que se observen a esta los privilegios antiguos y generales constituciones que est\u00e1 gozando la ciudad de no dever alojar en sus casas ofiziales ni soldados en ning\u00fan tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>11\u00ba Que los oficiales y soldados tanto de la guarnizi\u00f3n como los que viniessen por accidente dentro la ciudad devan pagar los derechos o imposiciones de las puertas en la misma conformidad que lo hazen los vezinos y naturales de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>12\u00ba Que los cabos y soldados que se hallan enfermos y que por este accidente no podr\u00e1n salir de la ciudad con la guarnizi\u00f3n, se les permita quedarse en ella hasta estar aptos y convalezidos, devi\u00e9ndoseles dar el bagage y escolta necessaria, y los que se querr\u00e1n quedar que se les permita sin molestia alguna.<\/p>\n\n\n\n<p>13\u00ba Que a los oficiales de vehedur\u00eda y contadur\u00eda y a los ayudantes de la plaza que no querr\u00e1n quedarse en la ciudad no se les impida su morada en ella. Dado en Gerona a 12 de otubre de 1705.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jurados de la ciudad de Gerona<\/p>\n\n\n\n<p>Don Gabriel de Ka\u00fclibars<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Serenose el tiempo y sosegado el mar execut\u00f3 don Francisco de Velasco su embarco con toda la familia y comitiva para M\u00e1laga, haziendo lo mismo las tropas que quisieron seguirle, que fueron muy pocas. Consist\u00eda la guarnizi\u00f3n que av\u00eda en la plaza en unos quatro mil hombres, entre infanter\u00eda y cavaller\u00eda, pero como tomaron partido la mayor parte de los soldados, fueron muy pocos los que se embarcaron de calidad que no passaron de 400.<\/p>\n\n\n\n<p>El duque de Populi, marqu\u00e9s de Aytona, y los ministros, con algunos cavalleros que quisieron continuar el partido anjo\u00edno, salieron de la ciudad con sus familias al mismo tiempo que el Velasco hizo su embarco, a quienes se les dieron passaportes y escoltas para poder transitar hasta la ciudad de Zaragoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Como no es ponderable la esclavitud y opresi\u00f3n que sufr\u00edan los vezinos de la ciudad y Principado baxo el tir\u00e1nico dominio del govierno anjo\u00edno, no lo ser\u00e1 tampoco el contento y alegr\u00eda que tuvieron de verse restablezidos en su antiguo lustre y libertad en el de su rey natural, cuyo ingresso esperavan con impaziencia, y no pudiendo contener sus corazones, era continuo el concurso de ellos a nuestro campo para anticiparse la dicha de verle, aclamarle y besar su real mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegonos un expresso que despach\u00f3 a su magestad don Antonio de Paguera y Aymerich con la alegre noticia de haver dado la devida obediencia al rey nuestro se\u00f1or la ciudad y plaza de Tarragona, y la posessi\u00f3n de ella a sus reales armas, sin instarle capitulaciones, assegurado aquel com\u00fan y sus naturales de que la benignidad de su magestad les av\u00eda de conservar y mantener en consequencia de las predecesores reyes de su august\u00edssima casa en el goze de sus privilegios y prerrogativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Celebrose este susesso con el regosijo y alborozo que merez\u00eda el logro de una tan importante y consequente plaza, por su situaci\u00f3n, fortificaciones y circunstancias del terreno y pa\u00eds que cubre por aquella parte.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><a href=\"http:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-36\">&lt; Cap\u00edtol 36<\/a> \/ <a href=\"http:\/\/gibaltar.cat\/index.php\/documents\/diari-de-francesc-de-casamitjana\/capitol-38\">Cap\u00edtol 38 &gt;<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo 37 P\u00eddele por tercera vez milord al Velasco la entrega de la plaza a que conviniendo dispone las capitulaciones, envi\u00e1ndose reenes por una y otra parte. Cessa el disparo del ca\u00f1\u00f3n. Toman posessi\u00f3n ingleses del baluarte del Portal del \u00c1ngel. Rem\u00edtense los tratados al campo. Commoci\u00f3n en la ciudad. 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